La campaña de recogida de la aceituna es uno de los momentos de mayor actividad para agricultores, cooperativas y transportistas en la provincia de Jaén. Durante estas semanas, agilizar los portes y garantizar la trazabilidad de la aceituna desde el olivar hasta la cooperativa resulta fundamental. En este proceso desempeña un papel importante el DAT o Documento de Acompañamiento al Transporte, que debe acompañar el traslado de los productos agrarios sin transformar desde la explotación hasta el lugar de almacenamiento o su primer destino de comercialización. Aunque el DAT puede gestionarse en papel, su modalidad telemática permite realizar buena parte del proceso de forma digital y acceder al sistema incluso desde el teléfono móvil, facilitando la gestión diaria de los portes. ¿Qué es el DAT Telemático y por qué utilizarlo en el móvil? El DAT telemático es la versión digital del Documento de Acompañamiento al Transporte de productos agrarios y forestales de Andalucía. Su objetivo es documentar la trazabilidad de cada porte, identificando aspectos como el origen de la mercancía, su destino, el producto transportado y las personas que intervienen en el traslado. La Junta de Andalucía dispone de una aplicación específica para gestionar estos documentos electrónicamente. El titular de la explotación puede cumplimentar el DAT y comunicar el porte al transportista, mientras que el operador agroalimentario puede recepcionarlo posteriormente cuando la mercancía llega a sus instalaciones. Para una explotación oleícola, esto permite sustituir numerosos procesos manuales por una gestión más ágil y centralizada. ¿Qué ventajas ofrece el DAT telemático? El uso del DAT en formato digital puede aportar diferentes ventajas durante la campaña de aceituna. ¿Qué necesitas para rellenar tu DAT? Para que el documento sea válido y cumpla con la normativa, es necesario incluir una serie de datos clave: Tener esta información preparada facilita la cumplimentación del documento y agiliza el proceso durante la campaña. Conexión directa con tu cooperativa Una de las principales ventajas del sistema es su conectividad bidireccional con las cooperativas, que permite simplificar el proceso desde la salida de la aceituna hasta su recepción. Si quieres saber más sobre el DAT telemático, desde la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-Alimentarias de Jaén te ofrecemos asesoramiento gratuito. ¡Contacta con nosotros!
DeCA: guía rápida para las cooperativas oleícolas de Jaén
El 5 de octubre de 2026 el documento de control del transporte de mercancías por carretera pasa a ser obligatoriamente digital, justo cuando arranca la campaña de aceituna. Desde la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén te resolvemos las dudas más habituales: ¿Qué es el DeCA? El Documento electrónico de Control Administrativo es el formato digital que sustituye a los documentos de control en papel requeridos a bordo de la cabina. Se genera digitalmente (habitualmente en PDF) para su portabilidad y verificación. Es obligatorio para el transporte nacional de mercancías y operaciones de cabotaje. Excepción: Queda excluido del transporte internacional (el cual se rige por la carta de porte internacional CMR). ¿Afecta a mi cooperativa? Sí, si contrata transportistas para mover aceite a envasadoras o clientes, orujo u otros subproductos. La cooperativa actúa como cargador contractual. No, si transporta con vehículos y conductores integrados en su propia organización (transporte privado complementario). Aun así, conviene llevar documentación que acredite que la mercancía es propia. ¿Quién debe formalizarlo? Responsabilidad compartida: La formalización del DeCA corresponde tanto al cargador contractual (por ejemplo, la cooperativa o la empresa que contrata el porte) como al transportista efectivo (quien realiza materialmente el transporte). Obligación de tenencia a bordo: Ambas partes responden solidariamente de que el documento esté disponible a bordo durante el trayecto, salvo que el cargador contractual demuestre de forma fehaciente que emitió el documento en tiempo y forma. En caso de subcontratación: La responsabilidad administrativa recae siempre sobre quien contrata directamente el servicio (cargador contractual en esa escala) y el transportista que ejecuta materialmente el porte. ¿Dónde se registra o se sube? En ningún sitio: No existe un portal o servidor del Ministerio donde subir o registrar el documento. Se necesita un software propio o de un proveedor que genere el PDF. La cooperativa o el transportista emitirá el PDF directamente a través de sus propios sistemas informáticos (ERP, software de gestión de transporte, etc.). El archivo debe estar en un repositorio del que las autoridades puedan descargarlo en un control. El archivo estará alojado en un servidor seguro y accesible mediante una URL HTTPS directa. Esta dirección estará vinculada a un código QR para que las autoridades puedan escanearlo y consultar el documento al instante durante un control, sin necesidad de contraseña. El software que emite el DeCA no necesita homologación o certificación previa por parte del Ministerio. ¿Hay que firmarlo? No es obligatorio firmar el DeCA para que sea válido administrativamente ante una inspección. Si las partes eligen firmarlo (por validez contractual o por la operativa interna de la cooperativa), debe emplearse al menos una firma electrónica avanzada (admite mecanismos de verificación como códigos OTP mediante SMS/Email, sin necesidad de certificado digital en el dispositivo). También se permite el uso de una firma electrónica cualificada. ¿Qué formato y datos debe tener? Formato libre: no existe una plantilla oficial, puede reutilizarse el albarán o la carta de porte habitual. Datos mínimos: cargador contractual, transportista efectivo, origen y destino, naturaleza y peso, fecha y matrícula. Se pueden agrupar varios envíos, por ejemplo varias cargas en una misma ruta. Ante cambios en rutas, por ejemplo de destino, peso o trayecto, la normativa exige actualizar el archivo digital (modificando el PDF alojado en el servidor o generando uno nuevo) y asegurar que el conductor tenga acceso a la versión actualizada. ¿Habrá un periodo sin sanciones? No existe una prórroga ni un periodo transitorio de adaptación sin régimen sancionador a partir del 5 de octubre. La obligación y las posibles inspecciones entran en vigor desde esa fecha. ¿Por qué apostar por un enfoque digital? Permite conectar el DeCA con la báscula, la gestión de socios y los albaranes de campaña. Reduce errores y papel, y mejora la trazabilidad de cada partida de aceite. Facilita el trabajo con los transportistas habituales. Desde la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén te ayudamos a analizar las necesidades de tu cooperativa y conocer qué soluciones digitales o de inteligencia artificial pueden adaptarse a su actividad. ¡Contacta con nosotros!
La Semana de la IA traza la hoja de ruta para su aplicación en cooperativas y olivar
La inteligencia artificial puede utilizarse para automatizar determinados procesos de una cooperativa, anticipar problemas en un cultivo o interpretar la información obtenida mediante sensores y teledetección. Durante tres jornadas consecutivas, la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén ha acercado estas posibilidades a cooperativas, agricultores y profesionales del sector dentro de la Semana de la IA de Red.es. Las sesiones, celebradas online los días 21, 22 y 23 de septiembre, plantearon un recorrido progresivo: comenzar comprendiendo qué es la inteligencia artificial y su aplicación en cooperativas oleícolas, avanzar hacia la utilización de modelos predictivos en cultivos y finalizar analizando aplicaciones específicas en el olivar. Primer paso: identificar qué puede aportar la IA a una cooperativa oleícola El ciclo comenzó el 21 de septiembre con el webinar “Inteligencia Artificial: qué es y cómo aplicarla en una cooperativa oleícola”, impartido por Alfonso Moreno, experto en digitalización de procesos. La jornada marcó el punto de partida para comprender qué hay detrás de esta tecnología y, especialmente, cómo puede trasladarse al funcionamiento cotidiano de una cooperativa. Entre las posibilidades analizadas se encuentran la automatización de determinadas tareas, la optimización de procesos, una gestión más eficiente de la información y el apoyo a la toma de decisiones. La sesión puso el foco en acercar la tecnología de una manera progresiva, identificando primero aquellos procesos en los que puede existir una mejora clara antes de plantear su implantación. Predecir para decidir con ventaja El 22 de septiembre, Alejandro Mendizábal, consultor Agrotech, impartió la sesión “Aplicación de la IA en modelos predictivos: sanidad vegetal y cosecha”. En este segundo webinar, el concepto central fue la capacidad de anticipación. Los modelos predictivos permiten analizar datos históricos y actuales para detectar patrones que pueden ayudar a identificar riesgos de plagas o enfermedades antes de que el daño sea evidente. También se abordó la posibilidad de realizar previsiones más precisas sobre el volumen de cosecha y utilizar información para determinar momentos óptimos de recolección, un aspecto especialmente relevante cuando se busca preservar la calidad del aceite. La tecnología se planteó como un complemento al conocimiento del agricultor y del técnico, no como un sustituto de su experiencia. Cuanta más información objetiva pueda incorporarse a la toma de decisiones, mayor capacidad habrá para anticiparse, gestionar recursos y reducir incertidumbre. El olivar como caso concreto de aplicación El 23 de septiembre cerró la programación Fernando Pascual, consultor agronómico, con el webinar “Uso de la Inteligencia Artificial aplicada en el sector agrícola: caso concreto del olivar”. La sesión trasladó los conceptos de las jornadas anteriores directamente a uno de los cultivos fundamentales de la provincia jiennense. Sensores, teledetección, inteligencia artificial y análisis de datos pueden trabajar conjuntamente para conocer mejor el estado del olivar, identificar necesidades y realizar un uso más eficiente de los recursos. Estas tecnologías transforman el seguimiento de la sanidad vegetal, la planificación del riego y la organización de las labores agrícolas en información de alto valor. El objetivo no es acumular datos, sino convertirlos en conocimiento útil para decidir mejor. Tres jornadas y un mismo mensaje: la IA debe complementar el conocimiento del sector Las sesiones de la Semana de la IA han permitido avanzar desde los conceptos básicos hasta aplicaciones directamente relacionadas con el olivar. Y existe un elemento común a las tres jornadas: la inteligencia artificial resulta especialmente útil cuando se combina con el conocimiento que ya poseen cooperativas, agricultores y técnicos. La tecnología aporta capacidad para procesar información, encontrar patrones y anticipar determinadas situaciones. El profesional sigue siendo quien aporta contexto, experiencia y criterio para decidir cómo actuar. El contenido completo de las jornadas, tanto las grabaciones como el material de presentación, queda disponible para su consulta y aprovechamiento posterior aquí. Desde la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén seguiremos acercando al sector herramientas que permitan convertir la digitalización en mejoras concretas para la gestión de las cooperativas y las explotaciones agrícolas. ¡Contacta con nosotros!
La Semana de la IA de Red.es llega a las cooperativas y al olivar: tres jornadas online para acercar la inteligencia artificial
La inteligencia artificial está abriendo nuevas posibilidades para mejorar la gestión de las cooperativas, anticipar problemas en los cultivos y utilizar los datos disponibles para tomar decisiones más informadas. Para acercar estas herramientas al sector de una forma práctica y accesible, la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén participa en la Semana de la IA con tres sesiones online gratuitas dirigidas especialmente a cooperativas oleícolas, agricultores y agricultoras de la provincia. Las jornadas se celebrarán los días 21, 22 y 23 de septiembre, todas ellas a las 18:00 h, y no será necesario contar con conocimientos técnicos previos. 21 de septiembre: Inteligencia Artificial: qué es y cómo aplicarla en una cooperativa oleícola La primera sesión, “Inteligencia Artificial: qué es y cómo aplicarla en una cooperativa oleícola”, estará impartida por Alfonso Moreno, experto en digitalización de procesos. La jornada ofrecerá una introducción práctica a la inteligencia artificial y a las oportunidades que puede generar para las cooperativas. Se explicará de una manera sencilla qué es la IA, cómo funciona y de qué forma puede utilizarse para optimizar procesos, mejorar la gestión, automatizar determinadas tareas y apoyar la toma de decisiones. El objetivo será ayudar a detectar aplicaciones reales que puedan incorporarse progresivamente al día a día de una cooperativa. 22 de septiembre: Aplicación de la IA en modelos predictivos: sanidad vegetal y cosecha La segunda jornada se celebrará el martes 22 de septiembre bajo el título “Aplicación de la IA en modelos predictivos: sanidad vegetal y cosecha”. Será impartida por Alejandro Mendizabal, consultor Agrotech, y estará centrada en el uso de modelos predictivos aplicados al sector agrícola. Durante la sesión se abordará cómo la inteligencia artificial puede contribuir a anticipar determinados riesgos relacionados con plagas y enfermedades, así como a realizar previsiones de cosecha a partir del análisis de información y datos. Estas herramientas pueden convertirse en un apoyo para optimizar la gestión de los cultivos, anticiparse a posibles incidencias y mejorar la eficiencia de las explotaciones. 23 de septiembre: Uso de la IA aplicada en el sector agrícola: caso concreto del olivar El programa finalizará el miércoles 23 de septiembre con la sesión “Uso de la Inteligencia Artificial aplicada en el sector agrícola: caso concreto del olivar”, impartida por Fernando Pascual, consultor agronómico. La jornada se centrará específicamente en las posibilidades de la IA para el olivar. Se mostrarán ejemplos relacionados con el uso de sensores, teledetección y análisis de datos para conocer mejor el estado del cultivo, detectar necesidades y optimizar el empleo de recursos. La combinación de estas tecnologías puede ayudar, entre otros aspectos, a mejorar la planificación, el seguimiento de la sanidad vegetal, la gestión del riego y la toma de decisiones sobre la explotación. Las tres sesiones se desarrollarán online y de forma gratuita, facilitando la participación de cooperativas y profesionales del sector desde cualquier punto de la provincia. La Semana de la IA ofrece así una oportunidad para conocer tecnologías que ya pueden utilizarse en el presente y valorar cuáles tienen una aplicación real dentro de cada cooperativa o explotación. Consulta el programa completo e inscríbete gratuitamente en las jornadas de la Semana de la IA de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén haciendo click aquí. “Red.es ha impulsado, en colaboración con las Oficinas Acelera Pyme, la Semana de la IA para pymes dentro de la Red de Oficinas Acelera Pyme, que tendrá lugar del 20 al 24 de septiembre. Esta iniciativa tiene como objetivo visibilizar la aplicación práctica de la Inteligencia Artificial en las pequeñas y medianas empresas de todo el territorio nacional y mostrando oportunidades para mejorar su competitividad. Una semana dedicada a ayudar a las pymes a aprovechar al máximo el potencial de la IA.”
Registro horario digital obligatorio: cómo afectará a las cooperativas
El registro horario no es una novedad para las empresas españolas. Desde 2019, todas las organizaciones con personal contratado deben registrar diariamente la jornada laboral. Sin embargo, el Gobierno trabaja en una reforma que reforzará esta obligación y exigirá este registro a través de sistemas digitales más fiables, trazables y accesibles. Para las cooperativas oleícolas, esta adaptación adquiere una importancia especial. La actividad de una cooperativa no mantiene el mismo ritmo durante todo el año: la campaña de recogida de la aceituna concentra turnos, incorporaciones temporales, ampliaciones de horario y una mayor carga de trabajo en patios, líneas de producción, laboratorios, almacenes y oficinas. Contar con un sistema preparado para reflejar esta realidad será fundamental para cumplir la normativa sin añadir más complejidad a la gestión diaria. ¿Qué es obligatorio actualmente? Actualmente, el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a las empresas a garantizar un registro diario que incluya la hora concreta de inicio y finalización de la jornada de cada persona trabajadora. También establece que los registros deben conservarse durante cuatro años y permanecer a disposición del personal, de su representación legal y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. ¿Es ya obligatorio fichar digitalmente? La regulación vigente no impone todavía un formato digital único. El sistema puede organizarse mediante negociación colectiva, acuerdo de empresa o decisión empresarial, previa consulta con la representación legal de las personas trabajadoras. Así lo recoge el Estatuto de los Trabajadores. Por tanto, no es correcto afirmar que el papel o cualquier hoja de cálculo sean automáticamente ilegales. El problema aparece cuando el método utilizado no permite demostrar que los datos son completos, fiables y no han sido modificados. Paralelamente, el Ministerio de Trabajo y Economía Social está tramitando un real decreto para reforzar el registro de jornada. En marzo de 2026, el propio Ministerio todavía se refería a esta norma como un proyecto en elaboración y abrió una consulta sobre los futuros requisitos técnicos y de seguridad. Hasta que el texto definitivo se publique en el Boletín Oficial del Estado, sus condiciones y plazos de aplicación pueden experimentar cambios. ¿Cómo afectará a las cooperativas oleícolas? La digitalización del registro horario obligará a revisar si el sistema utilizado puede reflejar correctamente las particularidades de la cooperativa: El objetivo no debe ser introducir una nueva tarea administrativa, sino disponer de un sistema que facilite el fichaje, reduzca errores y proporcione información fiable sobre la organización del trabajo. Concluyendo, las cooperativas no necesitan esperar a la aprobación definitiva para revisar cómo están registrando actualmente la jornada. Analizar los turnos, comprobar cómo se corrigen los errores, revisar la conservación de los datos y estudiar soluciones digitales adaptadas a la campaña son decisiones que seguirán siendo útiles aunque cambien algunos detalles de la reforma. La clave está en elegir una herramienta que permita cumplir, simplificar la gestión y adaptarse al funcionamiento real de la cooperativa. En la Oficina Acelera Pyme de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén te ayudamos a identificar soluciones digitales adaptadas a la dimensión y organización de tu cooperativa. Contacta con nuestro equipo y solicita asesoramiento gratuito.
Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén presenta en la Subdelegación del Gobierno su Oficina Acelera Pyme
El servicio, impulsado por Red.es y desarrollado por la Federación, ya trabaja con cooperativas de la provincia para acompañarlas en sus procesos de transformación digital. Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén presentó, en la mañana del 8 de septiembre, su Oficina Acelera Pyme en la Subdelegación del Gobierno en Jaén, en el marco de una reunión institucional en la que se han dado a conocer el alcance, los objetivos y las principales líneas de actuación de este servicio, para acompañar a las cooperativas y sus socios y socias en sus procesos de transformación digital. En el encuentro participaron, D. Manuel Fernández Palomino, Subdelegado del Gobierno en Jaén, y D. Miguel Navarro Linares, de la Unidad de Industria y Agricultura. Por parte de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén asistieron D. Antonio Guzmán Vico, gerente de la Federación, y Dña. Mª del Valle Reyes Moral, técnica de la Oficina Acelera Pyme. La Oficina Acelera Pyme es una iniciativa impulsada por Red.es, entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiada por la Unión Europea – NextGeneration EU. Desarrollada en la provincia por Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén, ofrece un servicio gratuito de información, sensibilización, asesoramiento y acompañamiento para acercar las oportunidades que ofrece la digitalización al sector cooperativo agroalimentario. Desde su puesta en marcha, la Oficina Acelera Pyme ya trabaja directamente con cooperativas de la provincia. El equipo, formado por profesionales especializados en digitalización, ofrece un asesoramiento cercano, acercando soluciones digitales prácticas y adaptadas a las necesidades de cada cooperativa. La iniciativa ha tenido una acogida muy positiva por parte de la Subdelegación del Gobierno en Jaén, que ha valorado el interés y la necesidad de un servicio de estas características para el sector cooperativista de la provincia. Durante el encuentro se destacó la importancia de seguir apoyando la transformación digital de un sector agroalimentario que constituye uno de los principales motores económicos y sociales de Jaén. En este contexto, la Oficina Acelera Pyme refuerza la labor que Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén desarrolla de forma directa en el territorio, ampliando los servicios y recursos que pone a disposición de sus cooperativas. La Federación continúa así acercando nuevas iniciativas y oportunidades al sector desde el conocimiento de su realidad y desde la proximidad a las entidades que lo integran. “Las Oficinas Acelera pyme puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan en su convocatoria 2025 con un importe de ayuda concedida de 29 millones de euros para impulsar la digitalización de pymes, autónomos y emprendedores. El importe de la ayuda máxima es del 80% del presupuesto subvencionable y está financiada por la Unión Europea, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) del periodo 21-27.”
Las redes sociales son mucho más que un escaparate, ¿qué aporta una buena presencia en redes sociales?
Para una cooperativa oleícola, las redes sociales cumplen varias funciones al mismo tiempo. Sirven para informar, escuchar, divulgar, reconocer el trabajo de los socios y socias y mostrar el impacto colectivo de la entidad. También permiten explicar procesos que a menudo pasan desapercibidos: los controles de calidad, la trazabilidad, el trabajo técnico, la incorporación de tecnología, la gestión de la campaña o las iniciativas de sostenibilidad. Cuando esta información se comunica de manera clara y constante, la percepción del producto cambia. El AOVE deja de presentarse únicamente como un envase y pasa a entenderse como el resultado de una cadena de valor en la que participan muchas personas, conocimiento especializado, esfuerzo compartido y arraigo al territorio. ¿Qué aporta una buena presencia? Si tu cooperativa necesita orientación para definir sus primeros pasos o mejorar su comunicación digital, en la OAP de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén te ofrecemos asesoramiento gratuito y adaptado a la realidad del sector. Puedes solicitar una reunión a través de este enlace.
Qué es un ERP para cooperativas oleícolas
En un entorno cada vez más competitivo y digitalizado, las cooperativas del sector oleícola necesitan herramientas que les permitan gestionar mejor su actividad diaria, reducir errores y tomar decisiones con más información. En este contexto, el ERP se ha convertido en una solución fundamental para integrar procesos, ordenar la información y mejorar la eficiencia de toda la organización. Qué significa ERP Las siglas ERP corresponden a Enterprise Resource Planning, que en español puede traducirse como sistema de planificación de recursos empresariales, y designan un software integral que unifica datos y procesos de toda la organización para gestionar recursos, operaciones y finanzas de forma coordinada. ¿Cómo funciona un ERP en una cooperativa oleícola? El funcionamiento de un ERP en una cooperativa oleícola se basa en una arquitectura integrada y modular, donde cada área de gestión (recepción de producto, fábrica y bodega, control de calidad, almacén, trazabilidad, contabilidad, comercialización y gestión) está conectada dentro de un único sistema de información. Cada módulo genera y comparte datos de forma automática, en tiempo real o mediante sincronizaciones programadas, permitiendo que la información fluya entre departamentos, sin duplicidades ni errores derivados de procesos manuales. De esta forma, el ERP actúa como un núcleo centralizado que proporciona una visión global y actualizada de la actividad de la cooperativa, facilitando una toma de decisiones más rápida, precisa y basada en datos. La implantación de un ERP no supone únicamente digitalizar el registro de información, sino transformar la manera en la que la cooperativa gestiona sus procesos, conectando datos operativos, productivos, económicos y comerciales para convertirlos en conocimiento útil para la gestión diaria. Además, los ERP actuales incorporan herramientas avanzadas de análisis, cuadros de mando e indicadores clave de rendimiento (KPIs), que permiten monitorizar aspectos críticos como niveles de stock, costes de producción, entradas de producto, trazabilidad de lotes, entregas a cooperativistas, evolución de ventas, márgenes comerciales o rentabilidad por campaña. Todo ello proporciona a la cooperativa una mayor capacidad de planificación, control y adaptación en un entorno cada vez más competitivo.
Monitoreo multiespectral: cómo ver lo que el ojo no detecta
En muchas explotaciones agrícolas ocurre lo mismo: dentro de una misma parcela hay zonas que se desarrollan mejor que otras sin una causa visible a simple vista. El agricultor puede detectarlo en el campo, pero muchas veces lo hace cuando la diferencia ya es evidente en el cultivo: plantas con menor vigor, zonas con peor desarrollo o problemas que no se explican fácilmente solo con la observación directa. En una provincia como Jaén, donde el olivar tiene un peso fundamental en la actividad agraria y cooperativa, conocer bien cada zona de la finca puede marcar una diferencia importante. No todos los olivos responden igual, incluso dentro de una misma parcela. Puede haber diferencias de suelo, pendiente, humedad, orientación, manejo o disponibilidad de agua. La tecnología multiespectral permite dar un paso más allá de lo que vemos en campo. A través de imágenes captadas desde drones, es posible identificar variaciones en el estado del cultivo antes de que sean visibles al ojo humano, ayudando a entender mejor qué está ocurriendo en cada zona de la explotación. No se trata solo de obtener una imagen aérea de la finca. El monitoreo multiespectral permite captar información que una cámara normal no registra y convertirla en mapas útiles para tomar decisiones. Este tipo de soluciones forma parte de la transformación digital del sector agroalimentario, donde la tecnología puede ayudar a agricultores, cooperativas y empresas agrarias a trabajar con más información y menos incertidumbre. Qué es el monitoreo multiespectral El monitoreo multiespectral consiste en captar imágenes del cultivo mediante cámaras especiales que registran diferentes bandas de luz. Algunas de esas bandas son visibles para nosotros, como el rojo, el verde o el azul. Otras, como el infrarrojo cercano, no las percibe el ojo humano, pero aportan información muy valiosa sobre la situación real del cultivo. Una cámara convencional muestra cómo se ve la planta desde fuera. Una cámara multiespectral ayuda a interpretar cómo está respondiendo la vegetación. Por eso, esta tecnología se utiliza cada vez más en agricultura de precisión, especialmente cuando se quiere detectar variabilidad dentro de una parcela, localizar zonas con menor vigor o anticiparse a posibles problemas. La diferencia es sencilla: una imagen normal muestra lo que vemos; una imagen multiespectral ayuda a entender lo que puede estar pasando antes de que sea evidente. Las imágenes multiespectrales trabajan con varias bandas del espectro y se utilizan en agricultura para observar el estado de los cultivos, detectar cambios y apoyar una gestión más precisa. Por qué permite ver más allá de lo visible Las plantas reflejan la luz de forma diferente según su estado. Una planta sana, bien hidratada y con buen desarrollo no responde igual que una planta con estrés hídrico, falta de nutrientes, daño o menor actividad fotosintética. Muchas veces esa diferencia todavía no se aprecia en el color de la hoja, pero sí aparece en las bandas que captan los sensores multiespectrales. Por eso, esta tecnología funciona como una herramienta de alerta temprana. Puede ayudar a detectar zonas que parecen normales a simple vista, pero que ya muestran una respuesta diferente. Esto permite revisar antes, tomar muestras en puntos concretos y actuar con más margen. En el olivar, una zona con menor vigor puede estar relacionada con falta de agua, problemas de suelo, compactación, fertilización desigual, una plaga inicial o una enfermedad que todavía no se ha extendido. El mapa multiespectral no da por sí solo la respuesta definitiva, pero sí indica dónde conviene mirar primero. Esto es importante porque en agricultura el tiempo de reacción cuenta mucho. Detectar un problema antes puede cambiar la forma de gestionarlo y evitar que se extienda o que afecte más al rendimiento. Cómo funciona una cámara multiespectral Las cámaras multiespectrales captan varias longitudes de onda de luz. Mientras una cámara RGB tradicional recoge información en rojo, verde y azul, una cámara multiespectral también puede registrar bandas como el infrarrojo cercano. Después, esa información se procesa para generar mapas e índices de vegetación. Uno de los índices más conocidos es el NDVI, utilizado para estimar el vigor de la vegetación y detectar diferencias dentro de una misma explotación. También existen otros índices que ayudan a estudiar el desarrollo del cultivo, la estructura de la cubierta vegetal o posibles señales de estrés. Este tipo de cámaras permite captar información más allá del espectro visible y obtener datos sobre vegetación y suelo. En agricultura, esto puede ayudar a evaluar el vigor de las plantas y detectar zonas con estrés hídrico, enfermedades o deficiencias nutricionales. Aun así, es importante tener claro que un índice no debe interpretarse de forma aislada. Un valor bajo puede tener muchas causas. Por eso, el monitoreo multiespectral debe combinarse siempre con revisión en campo, conocimiento de la finca y criterio técnico. De la imagen al mapa de la parcela El verdadero valor del monitoreo multiespectral aparece cuando las imágenes se procesan y se convierten en mapas claros. A partir de un vuelo con dron o de imágenes captadas por otros sistemas, se pueden generar ortomosaicos, mapas de vigor e índices que muestran la variabilidad dentro de la parcela. En vez de ver la finca como una superficie uniforme, el agricultor o técnico puede distinguir zonas con comportamientos diferentes. Esto ayuda a organizar mejor la visita al campo, dirigir los muestreos, revisar puntos concretos y decidir si una actuación debe aplicarse a toda la parcela o solo a una parte. Esta forma de trabajar puede ser especialmente útil para cooperativas y explotaciones que necesitan comparar fincas, priorizar revisiones o planificar mejor el seguimiento técnico. No siempre hace falta empezar con grandes inversiones. A veces, el primer paso es simplemente conocer mejor la finca y detectar dónde se están produciendo diferencias. Además, si los vuelos o mediciones se repiten con una metodología similar, se puede comparar la evolución del cultivo en el tiempo. Así se comprueba si una zona mejora, si una anomalía sigue igual o si un problema se está extendiendo. Para qué puede servir en el campo El monitoreo multiespectral puede
Drones agrícolas: de la observación visual al diagnóstico de precisión
Los drones se han convertido en una de las tecnologías más representativas de la transformación digital del sector agrario. Lo que comenzó como una herramienta para obtener imágenes aéreas de las explotaciones ha evolucionado hasta convertirse en un sistema capaz de recopilar información detallada sobre el estado de los cultivos y apoyar la toma de decisiones. En una provincia como Jaén, donde el olivar tiene un peso fundamental en la actividad agraria y cooperativa, esta tecnología puede aportar un valor muy práctico. Muchas explotaciones presentan diferencias de suelo, pendiente, orientación, disponibilidad de agua o desarrollo del cultivo. Por eso, contar con una visión aérea permite detectar problemas que no siempre se ven con facilidad desde el suelo. Los drones agrícolas no sustituyen la experiencia del agricultor ni el trabajo del técnico, pero sí aportan información útil para actuar con más rapidez y precisión. Su utilidad no está solo en captar imágenes, sino en transformar esas imágenes en datos que ayuden a gestionar mejor la explotación. Este avance forma parte de la transformación digital del sector agroalimentario, donde la tecnología se utiliza para mejorar la competitividad, optimizar recursos y apoyar la toma de decisiones en explotaciones, cooperativas y empresas del sector. De la imagen aérea al dato útil Cuando se habla de drones agrícolas, no se trata únicamente de volar sobre una parcela y tomar fotografías. La verdadera utilidad aparece cuando esas imágenes se procesan y se convierten en información agronómica. A través de vuelos planificados, el dron puede generar mapas de la explotación, conocidos como ortomosaicos, que permiten ver toda la superficie con un alto nivel de detalle. Estos mapas ayudan a identificar zonas con diferente desarrollo, áreas con menor vigor, posibles daños, problemas de uniformidad o patrones que no siempre se detectan caminando por la finca. Además, cuando se utilizan sensores más avanzados, como cámaras multiespectrales, es posible calcular índices de vegetación como el NDVI o el GNDVI. Estos índices permiten analizar el estado del cultivo y detectar variaciones relacionadas con la actividad fotosintética, el vigor vegetal o posibles situaciones de estrés. Principales usos de los drones en agricultura Los drones pueden tener muchas aplicaciones dentro de una explotación agraria. Su utilidad dependerá del tipo de cultivo, del objetivo del vuelo y del nivel de información que se quiera obtener. No siempre es necesario empezar con sistemas complejos. En muchos casos, un primer paso puede ser conocer mejor la variabilidad de la finca. Uno de sus usos más habituales es la supervisión general del cultivo. Gracias a las imágenes aéreas, el agricultor puede tener una visión completa de la parcela y detectar zonas que presentan un comportamiento diferente. Esto ayuda a localizar daños por maquinaria, zonas encharcadas, falta de uniformidad, áreas con menor desarrollo o posibles problemas en una parte concreta de la explotación. También son útiles para el seguimiento del vigor vegetal. A través de cámaras multiespectrales, los drones pueden mostrar qué partes de la finca tienen mayor o menor actividad vegetal. Esta información puede servir para detectar desequilibrios y decidir dónde conviene revisar el cultivo con más detalle. Otra aplicación importante es la detección temprana de problemas sanitarios. Algunas plagas o enfermedades empiezan afectando a zonas concretas antes de hacerse visibles en toda la parcela. Un dron puede ayudar a localizar esos focos iniciales y facilitar una intervención más rápida. Los drones también pueden apoyar la gestión de la fertilización. Al identificar zonas con menor desarrollo o con diferencias de vigor, permiten orientar mejor las revisiones y ajustar las decisiones relacionadas con la nutrición del cultivo. Esto puede contribuir a un uso más eficiente de los insumos y a una gestión más sostenible. Drones y olivar en Jaén En el olivar jiennense, los drones pueden ser especialmente útiles para observar diferencias dentro de una misma finca. No todos los olivos responden igual, incluso cuando pertenecen a la misma explotación. Puede haber zonas con menor vigor, áreas más afectadas por la falta de agua, sectores con problemas de suelo o partes de la parcela donde el cultivo evoluciona de forma distinta. Esta información puede ayudar tanto a agricultores como a cooperativas. Por ejemplo, puede servir para comparar parcelas, planificar visitas técnicas, detectar zonas que necesitan revisión o tomar decisiones relacionadas con el riego, la fertilización o la sanidad vegetal. La clave está en utilizar el dron con un objetivo claro. No se trata de volar por volar, sino de responder a preguntas concretas: ¿dónde está perdiendo vigor la finca?, ¿hay zonas con estrés?, ¿existen diferencias de humedad?, ¿conviene revisar el sistema de riego?, ¿hay algún foco que necesite atención? Una herramienta para mejorar el uso del agua En zonas agrícolas donde el agua es un recurso cada vez más limitado, los drones pueden aportar información muy útil para mejorar la gestión del riego. A través de sensores térmicos o multiespectrales, pueden detectarse diferencias relacionadas con el estrés hídrico, problemas de distribución del agua o zonas que no están respondiendo igual al manejo. Por ejemplo, una parte de la finca puede parecer normal a simple vista, pero empezar a mostrar señales de falta de agua o de mala distribución del riego. Detectar esto a tiempo permite revisar el sistema, comprobar posibles obstrucciones, ajustar turnos o valorar si una zona necesita una atención diferente. Esta información no elimina la necesidad de revisar el terreno, pero ayuda a priorizar. El dron actúa como una primera alerta que indica dónde conviene mirar. Después, el agricultor o el técnico interpretan la situación y deciden qué actuación es más adecuada. Aspectos legales que conviene tener en cuenta Es importante diferenciar entre utilizar drones para observación, análisis o diagnóstico, y utilizarlos para aplicar productos fitosanitarios. No es lo mismo tomar imágenes de una explotación que realizar tratamientos aéreos. En Andalucía, la Junta de Andalucía indica que los tratamientos fitosanitarios realizados con drones se consideran aplicaciones aéreas, por lo que deben cumplir requisitos específicos y contar con la autorización correspondiente. Además, el Real Decreto 1311/2012 establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible











